Hoy hay salto en el calendario, porque en el cuadrante hay que hacerle sitio a nuestra AnómimoMaríaG, sin la cual este Festival lo sería un poco menos. Así que gustoso, procedo a pegar lo suyo y a disfrutarlo, como buen belenero. Allá va, pues. No es por dar envidia… pero mientras que Pianista estaba seleccionando sus luces y el espumillón que iba a poner estas navidades en su medio de transporte, o sea, la bici, y Dulci no veía el momento de sacar a su Chiquitín del armario para volver a cogerlo y darle achuchones…
Pues yo me he adelantado unos meses y fui a entregar personalmente la carta de los Sus Majestades los Reyes Magos de Oriente, que, como todos sabemos (yo no me enteré hasta que llegué) tienen establecida su residencia en la catedral de Colonia (Alemania).
Tuve una audiencia privada junto con otros 200 personajes importantes, además presidía la fiesta el Rey de reyes, Jesús, expuesto en una preciosa custodia… Siento no haber llevado la cámara para dar testimonio gráfico, aunque tengo un esmarfon… no se me ocurrió, la falta de costumbre, oiga.

Bien después de tener muy, pero que muy pensado y repensado lo que iba a decirles a Sus Majestades pues, me quedé allí, sin habla en un rincón sin decir nada, ni pensar en nada sólo disfrutando del momento, uff si alguien pregunta qué es el cielo yo lo he vivido en este año, al menos dos veces.
La primera, en Cuatrovientos ¡espectacular! Después de la tormenta veraniega que nos empapó al millón y pico que estábamos allí, esos 10 ó 15 minutos de oración intensa junto a la Custodia y al Papa..... ¡indescriptible!.
Y la segunda en Colonia. Que sí, que sí, que dejé la carta de los Beleneros a los pies de Jesús y enseguida envió a un paje para que se lo entregaran a los Reyes, a ver si nos hacen un poquito más de caso esta vez….

¡FELICIDADES A TODOS!